en Pizza y empanadas

El Fortín

Al momento de elegir un punto de partida para esta travesía gastronómica, el primer lugar que me vino a la mente fue mi barrio. Me crié en Versalles, zona de casas bajas donde el almacenero se sabe tu nombre. Vivir en Versalles implica, como mínimo, 40 minutos de viaje en colectivo para llegar a cualquier lado (ni hablar de lo que se tarda hasta el Microcentro). También significa que si hay reunión con amigos no se va a hacer en mi casa porque a todos les queda lejos. Pero no me quejo: el universo suele mantener el equilibrio y para compensar, estoy cerca de la pizzería El Fortín. ¿Qué más puedo pedir?

El Fortín no está exactamente en Versalles sino en el barrio vecino de Monte Castro, para ser más precisos en la intersección de las Avenidas Álvarez Jonte y Lope de Vega y, lo que es más importante, a menos de 15 cuadras de mi casa.

La pizza es al molde y se hace en un horno a leña que realmente marca la diferencia y le impregna sabor a la masa. La base siempre está bien tostadita, desde el tronco hasta el centro, nada de masa cruda en el medio.

El local es simple y no sabe de lujos. Dos camisetas enmarcadas -de Vélez y All Boys- son los adornos más vistosos. Es que en El Fortín todos los excesos están puestos en la pizza. Muzzarella, fugazzeta o jamón y morrones; cada porción desborda abundancia (y queso). La fainá merece un capítulo aparte, porque está entre las más sabrosas de Buenos Aires.

Comer en El Fortín cuesta unos $40 por persona, dependiendo de la cantidad y tipo de porciones. Yo generalmente pido dos de muzzarella y una de faina. ¿Aburrida? Para nada, en todo caso clásica. Si se quedan con ganas de algo dulce no dejen de probar el flan con dulce de leche o el palo Jacob relleno de pastelera. Es todo casero y muy fresco.

El Fortín para principiantes:

1-No tiene delivery. No es falta de visión comercial ni mucho menos, sino que no lo necesitan. Para algunos se trata de una declaración de principios en sí misma: “Si querés pizza, vení a buscarla”.

2-Siempre hay gente. No importa la hora, nunca falta alguien comiendo de parado en la barra. Si van a cenar, tengan paciencia porque a las nueve ya hay cola en la vereda. La otra opción es que compren para llevar y, si viven lejos, hasta pueden pedirla pre-cocida y darle el toque final en casa.

3-Convivencia pacífica. Aunque la fachada está pintada de azul y se lo asocia con el club de Liniers, El Fortín no lleva el nombre por Vélez y no es el búnker de su barra brava. Es común ver a la gente comiendo con camisetas de distintos equipos sin tensiones de por medio.

¿La pizza de El Fortín es mejor que la de otros clásicos como Las Cuartetas o Güerrín? No, es diferente. Hay a los que les gustará más y a otros menos, pero creo que hasta los fundamentalistas de la pizza coincidirán en que el producto final es más que bueno.

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Comentario

13 Comentarios

  1. Yo no lo conocía hasta hace unos días… sublime es la palabra para describir la pizza. Particularmente la de jamón y morrones no tiene ni un lugarcito libre de jamón (como suele pasar cuando uno ordena este sabor) y el morrón es “en serio” (un morrón de verdad asado, casi entero, sobre la porción). Y nunca me sirvieron en ningún lugar (y eso que he paseado) un flan con tanta crema y tanto dulce de leche. Gracias Pimienta Rosada por la sugerencia!!!

  2. No tengo el agrado de haber probado esa pizza, pero la foto de la pizza con la muzzarella cayendo ya me convenció.
    Debo confesar que la de “Güerrín” es mi favorita (espero que mi madre no lea este comentario porque siempre dije que la de ella era la mejor) pero nunca está de más probar pizzas nuevas.
    Con respecto a las opciones: mis predilectas son la de muzzarella y la napolitana.

  3. Estar por la zona y no comer una grande de muzza es como ir a parís y no ver la torre Eiffel. Es el santo grial de las pizzas porteñas

  4. Sepan disculpar mi comentario pero me hablaron tanto y he leído tantos comentarios que una noche fui con mi mujer a probar la pizza de El Fortín; la verdad es que me pareció desagradable e incomible; no sé si fue porque había mucha gente y despachaban rápido, pero tuvimos que dejar casi media pizza grande de muzzarella. La mejor pizza de muzzrella lejos e indiscutible es la de El Palacio de la Pizza en Av. Corrientes e/Esmeralda y Maipú.

    • Luis,

      Sobre gustos no hay nada escrito. La pizza de El Fortín está entre mis favoritas, en parte por el horno a leña en que las cocinan y en parte por el componente sentimental de vivir a 15 cuadras del lugar.
      Eso si, coincido con vos en que las pizzas de El Palacio son muy ricas!

      Saludos!

      NM